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Ayudarte EncontrARTE -y encontrarnos en el proceso-

Dentro de nuestras propias búsquedas personales hemos creado este espacio para analizar distintos puntos de vista y compartir nuestra forma de ver el mundo.

“No es fácil encontrar la felicidad en nosotros mismos, y no es posible encontrarla en otro lado.”

— Agnes Repplier.

Más que quiénes somos en esta primera entrada queremos contarte quiénes queremos llegar a ser: Esperamos ser tus compañeras en el viaje más importante de tu vida, ese viaje para encontrarte contigo y ver todo lo que te rodea, desde un lugar distinto.

Acompáñanos a enfocar las situaciones más cotidianas desde distintas versiones y frecuencias; las de estas tres mujeres, tres amigas, tres compañeras y tres especialistas -cada una en lo suyo: la psicología, la sociología y la antropología-.

En este blog queremos compartir, confluir, conectar y ayudarte a encontrarte a ti mismo. ¿Te suena? Sí, hablamos de ti, esa persona con la que convives cada día, aunque en muchas ocasiones se te olvide que está ahí -contigo-.

¿Por qué encontrARTE?

Todos vamos por el mundo cargados con un montón de cosas (conscientes e inconscientes) y, sin darnos cuenta, llevamos una mochila a veces demasiado pesada. En este espacio, juntxs, iremos soltando viejos patrones, esas piedras que cargamos como un lastre y que no nos permiten avanzar ligerxs, sin peso, hacia nuestros propósitos.

De esa reflexión surgió esta idea cuando, además, nosotras estamos también en nuestro propio viaje hacia el auto conocimiento y la transformación. Usaremos este espacio como catarsis y también para aportar análisis profesionales y concienzudos sobre temas transversales y situaciones cotidianas. Creemos que desde ahí, tú que nos lees seguro te puedes identificar y conectar.

Descubramos nuestra verdadera esencia, nuestra mejor versión.

¡Bienvenido a la gran aventura de encontrarte!

Sabemos que todo en este mundo está conectado y que no es casualidad que os encontréis aquí para compartir nuevas formas de ver el mundo.

¿Qué os vamos a contar en este espacio?

Siguiendo con la metáfora de la mochila, vamos a abrirla y compartir de lleno lo que llevamos dentro. Si compartimos la carga, seguro el viaje se nos hará más llevadero. ¿No crees?

Para ello, clasificaremos los temas en dos grupos: Por un lado, el micro espacio, todo eso que llevamos dentro de nosotros; y, por el otro, el macro espacio, que abarca todo lo que está afuera, nos rodea, y hace que vayamos llenando la mochila de cosas que realmente no necesitamos y nos cargan sin ser conscientes.

Micro espacio:

  • Todo lo interno lo que nos preocupa y de lo que no nos podemos ocupar directamente.
  • Bienestar interno.
  • Autoconocimiento.

Macroespacio:

  • Todo lo externo.
  • Relaciones con los demás.
  • Inquietudes.
  • Cambios.
  • Organización.

Poco a poco iremos sumando temas y si tienes alguna duda, necesitas ayuda o te gustaría que habláramos de algún tema en concreto que te inquiete especialmente en este momento, no dudes en escribirnos y decírnoslo.

Nos encantaría ayudarte a encontrARTE.

Kenia, Rosana y Yacarlí.

Un blog para encontrarte - Encontrarte blog
Un blog para encontrarte – Encontrarte blog

Un uso saludable de las redes sociales es posible

Ni todo es malo ni todo es bueno. Un uso saludable de las redes sociales es posible y aquí te contamos por qué es importante.

*¿Qué problema se te presenta usando las redes sociales? ¡Nos encantaría que nos cuentes en los comentarios!*

Están en nuestras vidas cada vez más presentes y estamos en un punto en el que comienzan a interferir con otros ámbitos. Intentaremos abordar algunos de los conflictos más comunes y aportar –en un próximo artículo– algunas ideas para ayudarte a gestionarlos.

El problema: ¿Las redes sociales?

¨Las redes sociales se tratan mucho más de sociología y psicología que de tecnología.¨

– Brian Solis.
Un uso saludable de las redes sociales es posible
Fuente: EncontrARTE blog

¿Por qué? Porque se tratan, sobre todo, de las personas. Por eso, como profesionales de la sociología, la psicología, la comunicación y la antropología, serán un tema recurrentemente abordado en este blog.

Estos nuevos medios nos remiten al macro espacio que abarca nuestras relaciones con los demás. Y como seres sociales nos formamos y vivimos en relación. Las redes sociales son la representación más gráfica de eso.

Un uso saludable de las redes sociales es posible
Fuente: EncontrARTE blog

Las redes sociales son, al fin y al cabo, estructuras sociales compuestas por un conjunto de personas relacionadas de acuerdo a algún criterio: gustos, intereses; relaciones profesionales, personales, amistad, parentesco, etc. La ¨novedad¨ es haber podido plasmar estas conexiones y posibilitarlas a través de plataformas que hoy llamamos redes sociales y a las que hoy nos referiremos en este artículo.

Las plataformas o medios sociales se han convertido en unos pocos años en un fenómeno global característico de nuestro tiempo. Se expanden como sistemas sociales abiertos al igual que las personas que las utilizamos.

Un uso saludable de las redes sociales es posible
Fuente: EncontrARTE blog

Estos sitios web o aplicaciones de redes sociales permiten a las personas conectar con otros y compartir contenidos de diferente índole (fotos, vídeos, música, información personal, etc.) con un grupo selecto de amigos o con grupos más amplios y abiertos de personas. Han trascendido por su poder como herramientas tecnológicas para conectar a las personas más allá de la distancia geográfica, así como por su capacidad para hacer nuevas conexiones con personas, basadas en intereses similares.

¿Son un problema?

A pesar de ser un recurrente tema de análisis, las redes sociales, en sí mismas, no constituyen el problema. Son el medio. Sin embargo, la infinidad de usos, información y alternativas que presentan, ha abierto también un amplio abanico de riesgos y prácticas comprometidas para los usuarios. Allí está el problema.

En este artículo no nos centraremos en temas técnicos o de seguridad informática, pero sí queremos poner la lupa en algunas prácticas que están generando conflictos en las personas y su bienestar emocional.

¿Qué significado le das a las redes sociales?, ¿cuánto tiempo pasas en ellas?, ¿cómo las usas?, ¿qué sensaciones te generan? Allí es donde podría haber problemas y, por eso, nos gustaría abordar algunos de estos temas.

Un uso saludable de las redes sociales es posible
Fuente: Unsplash

Aunque hay registro de la creación de plataformas primitivas de redes sociales desde mediados de los 90, es a partir del año 2003 cuando estalla el boom de esta tendencia. En ese año se crearon redes como MySpace, LinkedIn… y, a partir de allí, el resto es historia.

Las redes sociales más antiguas que conocemos hoy en día, aunque a los más jóvenes les parezca que nos acompañan desde ¨siempre¨, tienen aproximadamente 17 años con nosotros. El resto, menos tiempo aún. Considerando las plataformas, la tendencia, los usos que damos y toda la teoría que se pueda hacer al respecto… Las redes sociales como fenómeno social están en plena adolescencia. Y sí, ésta puede ser una época conflictiva.

No solo contamos con pocas herramientas que nos ayuden a hacer un uso saludable de las redes sociales sino que, además, nos enfrenamos a un fenómeno en plena efervescencia. Cambia todos los días y, en consecuencia, nos va presentando nuevos retos de forma constante. Entonces…

¿Un uso saludable de las redes sociales es posible?

Es posible y es importante. Además de los grandes temas relacionados con identidad, privacidad y seguridad, están disparándose ya las alarmas sobre conflictos emocionales que nacen o se potencian en las redes sociales.

Un uso saludable de las redes sociales es posible
Fuente: Unsplash

Y aquí es donde debemos poner nuestra atención. Ya sabemos que las redes sociales van a vivir con nosotros mucho más tiempo… Ha bajado la espuma ocasionada por el boomPodemos todos también bajar un poco el ritmo y analizar cómo gestionarlas de una manera sana.

*Si quieres más ideas para mejorar tu bienestar, en este artículo te dejamos varias que pueden ser útiles durante y después del confinamiento.*

¿Cómo podemos hacerlo?

Nos encantaría compartir algunas ideas para lograr un uso saludable de las redes sociales adaptada a vuestras necesidades. Contadnos cómo os sentís respecto a vuestro uso de las redes sociales y en un próximo artículo abordaremos estas cuestiones.

¿Están siendo un problema las redes sociales para ti?, ¿consumen tiempo valioso que quizás podrías estar dedicando a otras cosas? ¿Qué sensaciones te despiertan?

¡Gracias por leernos y por contarnos!

Aprendizajes de la cuarentena

*Si también quieres compartirnos un aprendizaje que hayas tenido durante la cuarentena, somos todo oídos. Déjanos también tu comentario en este artículo.*

¿Cómo conocerte mejor?

“De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo”. Shakespeare

Fuente: Rosana Rodríguez

Muchos de vosotros/as pensaréis que os conocéis bien y seguramente sea así. Mi concepto sobre esto, sería cómo el viaje más largo e infinito de tu historia, una vez iniciado no tiene final.

*Por si es de interés,  aquí dejo algunas ideas de bienestar para cuidarnos más y mejor.*

 Encontrando la Paz

Conocerte bien, será algo que te genere bienestar, y lo más importante que no tengas que buscar fuera de ti, lo que tienes dentro de ti mismo/a. Muchas veces sin ser consciente buscarás fuera de ti, verte, sentirte, conocerte, validarte. Sin embargo, esto nunca te dará la felicidad y la paz que buscas… ¿Por qué? Los demás nos verán con sus ojos y su forma de mirar el mundo. Sin embargo, la que necesitas es la tuya propia. Todos los que te rodean serán el complemento de esa paz. Como sabes, uno de los símbolos de la paz es la paloma, los demás podrán ayudarte a volar, pero, ¿dónde volar? ¿cómo hacerlo?

Duda mucho de todas aquellas personas que quieren hacerte volar, cuando lo que quieres es estar posado en tú árbol y/o dirijan tú rumbo. Sea lo que sea que necesitas, es lo que te ayudará a conseguir el conocimiento de ti mismo/a.

La mayoría de nosotros tenemos miedo a entrar en nosotros mismos y tomar el rumbo de nuestra vida sea cual sea ese rumbo… ¿Cuáles son los motivos?… Infinitos: miedo al cambio, cambiar de dirección, los eternos ¨para qué si estoy muy bien¨…

 El viaje que te cambiará la vida

Os garantizo que el viaje hacía dentro de nosotros mismos/as será lo mejor que os pasará nunca, pisaréis con aplomo, cambiaréis por dentro y por fuera, casi sin daros cuenta, os reconciliaréis con quienes sois y os daréis cuenta que sea lo que sea que decidáis seréis libres en esas decisiones, volaréis, viviréis y nunca más os encontraréis enjaulados. Cuando estáis en esta frecuencia, la seguridad llega a vuestra vida, no tendréis miedo a la incertidumbre, al cambio y viviréis en paz sea lo que sea que te rodea.

Sin embargo, si estas en una etapa de tú vida en la que estás muy perdido/a, sería bueno que buscaras ayuda para saber dónde te encuentras ahora y hacía dónde quieres volar.

* Es normal sentirse perdido/a y no saber hacia dónde volar y/o quedarte en el mismo lugar. Si crees que necesitas ayuda, es buen momento para encontrarte, puedes contactar conmigo, Rosana Rodríguez, psicológa y coautora del blog.*

Y ahora, viene la pregunta: ¿cómo puedo vivir así?, ¿qué hacer para ello? Algunas cosas que pueden ayudarte son las siguientes:

  1.  Mira dentro de ti.
  2.  Descubre tú luz.
  3.  Abraza tú sombra.
  4.  Cuestiona tus creencias.
  5.  Responsabilidad en el cambio.
  6.  Avanzar o vivir desde la mejor versión de nosotros.

 

Conocerte Mejor
Fuente: EncontrARTE blog

 ¿Cómo puedes hacer para mirar dentro de ti?

El primer paso para ello, es darte cuenta, quieres hacerlo, será el reto más valiente que emprendas en tú vida y del que nunca te arrepentirás si te haces responsable del mismo.

Cuando sientas que algo en tú vida no marcha cómo te gustaría, que necesitas un cambio, te encuentras desubicado… es momento de pararte contigo y analizar ¿dónde estás? ¿cuál es tú ubicación? ¿hacia dónde quieres ir?

A veces, te darás cuenta que no te conoces, cuando dudas de todo, hasta de lo que quieres y no, por lo que quieres luchar y por lo que no…etc. Llegados a este punto…

¿Ahora qué?

  1. Vamos a describir quién eres. te recomiendo que vayas al espejo, te mires a los ojos y simplemente dejes a tú intuición guiar el proceso. Quizás te cuesta, es normal, no estamos acostumbrados a mirarnos y si lo hacemos nuestra lente no está demasiado bien graduada. Sólo podrás decir cosas positivas de ti y/o neutras, y muy importante sólo mirarte a los ojos.
  2. Escribe lo vivido en paso anterior.
  3. Describe tus fortalezas o tu luz con el máximo detalle. Son esas cosas que te diferencian del resto, son tu talismán siempre.
  4. Describe tus debilidades o sombras, es importante que seas consciente para que lo conviertas en oportunidades de crecimiento.
  5. Con lo descubierto, ¿podrías describirte ahora?
Pasos para Conocerte
Fuente: EncontrARTE blog
 

Cuestiona tus creencias

Tú y yo somos un saco de creencias que no nos permiten avanzar e incluso en ocasiones no somos conscientes de cómo manejan nuestras vidas.

Muchas son etiquetas que hemos aprendido en nuestra historia, algunos de los actores que han intervenido en estas etiquetas y cómo ellas manejan nuestra vida son: madre, padre, hermanos/as, docentes, cuidadores, pareja, jefe/a…etc.

Te invito al siguiente ejercicio, coge un folio y escribe frases que hayas recibido de cada una de las personas que ha marcado tú vida, es importante que seas honesto/a contigo y seas consciente de cuáles de esas etiquetas son tuyas y cuales no.

Cuando completes el folio, ¿cuáles de esas creencias o etiquetas siguen manejando tú vida? ¿quieres permitir que estos actores sigan siendo los directores de tú obra o quieres serlo tú?

Y ahora que…

Sé responsable contigo mismo y sabrás que vas en buen camino porque sea lo que sea que pase a tú alrededor estás en paz.

Sobre vivir y otros aprendizajes de la cuarentena

¿Sobrevivir o… sobre vivir? La duda esencial en estos tiempos en los que solo los afortunados hemos tenido la suerte de poder pararnos a pensar.

Y digo los afortunados porque muchas veces olvidamos la cantidad de enfermos, los fallecidos; el personal sanitario, que no ha tenido ocasión de parar y que, por el contrario, ha estado arriesgando la vida; tantas personas que trabajan para que a los demás no nos falte de nada… Normalmente, las cifras nos generan ansiedad. Pero, como todo tiene el significado que le damos, podemos también usar esos números para pensar en lo afortunados que somos por el mero hecho de estar vivos y mirar con perspectiva.

Suena radical y sé que muchos dejarán de leer en este punto. Pero sí, todas las personas que estamos en el mundo tenemos algo que agradecer. Solo por el hecho de estar o de ser. En la versión que sea, con nuestras preocupaciones, nuestras dudas y la incertidumbre. Si podemos respirar, podemos agradecer.

La vida es un regalo que no siempre valoramos. Nos la han envuelto en necesidades creadas y materiales que nos poseen y nos controlan. Cuando quitamos esas capas, debajo está el verdadero valor, esa oportunidad que tenemos de estar aquí y ver el mundo.

Aprendizajes de la cuarentena
Fuente: Unsplash

La tentación del automejoramiento

Las redes sociales, nuestra sociedad hiperconectada e hipercompetitiva, nos han hecho caer en la trampa de la necesidad constante de automejoramiento. A veces estamos bien como estamos. Muchas veces la respuesta está en lo más simple.

¿Es importante intentar ser mejores personas cada día? Podría ser… Pero, ¿quién dicta los estándares? ¿Cuántas veces sacrificamos las cosas más simples en pro de la productividad? ¿A quién se le habría ocurrido en este mismo escenario, 50 años atrás, pensar en encontrar ¨la mejor versión de sí mismo¨? Eran otras las necesidades y eran otras las preocupaciones.

Son otras las necesidades y son otras las preocupaciones cuando hay una amenaza en el mundo y entramos en modo ¨supervivencia¨.

La realidad es que estamos ante una pandemia global. No es imperativo, dentro de ese escenario, abarcar tantos frentes. Tampoco es necesario. El Planeta ha pedido una pausa, nos hemos tenido que resguardar en casa… pero con la ventaja de que a muchos nos ha tocado hacerlo con recursos: Internet, servicios básicos, libros, la posibilidad de seguir comprando cosas online, etc.

En un momento en el que –al fin– podemos descansar de lo falso no es necesario exigirnos el máximo rendimiento en pro de la productividad. Ahí está la trampa.

Entonces, ¿qué hacemos?

Cuando pasan cosas de esta magnitud, la realidad es ya lo suficientemente compleja como para complicarla aún más. Nuestra única tarea como seres humanos vuelve a lo más básico: sobrevivir. Ocuparnos realmente de nuestros asuntos. Y esto implica intentar mantenernos vivos, seguir existiendo ante la amenaza… Cubrir, en la medida de lo posible, nuestras necesidades básicas:

  • Respiración.
  • Alimentación.
  • Descanso.
  • Sexo.

Eso es. De eso se trata. Eso era todo.

Cubrir esas necesidades, además de ser la esencia para ayudarnos a mantener una buena salud, es la base para ir a por más. Es momento de mirar si tenemos esas necesidades cubiertas y, si no es el caso, trabajar en ello. Si tenemos la suerte de seguir vivos, construir buenos hábitos para cubrir nuestras necesidades básicas sería lo mejor que nos podríamos regalar.

Después de eso, todo lo demás que podamos hacer es ir un paso más allá.

Tenemos otras necesidades de seguridad, estabilidad, empleo, afiliación, reconocimiento, autorealización… Sí, claro, pero si nuestra base tambalea, todo lo demás que podamos construir encima, también corre peligro.

Con tantas otras exigencias creadas, muchas de estas necesidades básicas se nos han complicado. No descansamos adecuadamente, el tiempo para el sexo es escaso, no cuidamos nuestra alimentación ni nuestra salud lo suficiente.

Sin duda, entre los aprendizajes de la cuarentena, este es uno de los más importantes. Sin eso, sin salud, nada es posible. Estando vivos y sanos, TODO.

Aprendizajes de la cuarentena
Fuente: Yacarlí Carreño Santamaría.

*Por si es de interés, aquí dejo algunas ideas de bienestar para cuidarnos más y mejor.*

¿Sobrevivir o sobre vivir?

Vivir, si buscamos su definición más básica en el diccionario, también nos remite al solo hecho de estar vivos. Es así de simple y de bonito. Nosotros, los seres humanos, lo hemos complicado y –por eso– cuando hablamos de ¨vivir¨ pensamos también en el sentido que le damos a la vida.

En esencia, sobrevivir, intentar mantener nuestras necesidades básicas cubiertas sigue siendo la base. Pero, sin duda, otro de los aprendizajes de la cuarentena –al menos para mí– está relacionado con la importancia de vivir aquí y ahora.

No sabemos nada del futuro. Sin certezas de lo que vendrá. Es un momento inédito y no hay bola de cristal que valga para mostrarnos cómo serán las cosas. Entonces, nos toca vivir un día a la vez. Y eso también es un regalo.

¿Cuánto tiempo pasamos preocupados por el futuro? ¿Cuántas veces se nos olvida que siempre, incluso cuando creemos que tenemos cierta seguridad, es incierto? ¿Qué pasa cuando invertimos esa energía en vivir el presente? Comenzamos a ver y valorar lo que percibimos: olores, sabores, caricias, texturas, calor, belleza, música, voces… Vemos que en todo eso hay bienestar… Hacemos las cosas con atención, con conciencia y con intención.

La cuarentena nos está pidiendo dejar de vivir en automático.

Aprendizajes de la cuarentena
Fuente: Yacarlí Carreño Santamaría.

Eso también nos puede llevar, desde luego, a preguntarnos cómo nos sentimos, a confrontar nuestros pensamientos. Y está bien que pase. Está bien sentir. Quizás es buen momento para aprender a identificar y expresar mejor nuestras emociones y tender puentes con los demás. A lo mejor es una oportunidad para evaluar –con más tranquilidad– esos pensamientos que nos invaden.

Cada uno vive su proceso y cada uno tiene sus aprendizajes.

No todos tenemos que aprender lo mismo. No es una competencia.

*Si buscas herramientas para conectar contigo mismo, en este artículo Rosana, mi amiga y psicóloga familiar comparte sus buenos consejos.*

Aprendizajes de la cuarentena

No tenemos que salir con una lista de aprendizajes de la cuarentena. En ningún lugar nos la van a pedir. Si seguimos vivos y –quizás– hemos podido cuidarnos mejor y atender nuestras necesidades básicas, ¡wow! ¡Genial! Podemos considerarnos MUY afortunados. Podríamos quizás agradecer. Y, si agradecemos, ese también es un gran aprendizaje.

Valorar lo que somos, los que somos, y que estamos… No dar nada por sentado… Ya es otro nivel.

Aprendizajes de la cuarentena
Fuente: Yacarlí Carreño Santamaría.

Hace poco escuché, en un episodio de mi podcast favorito (Se Regalan Dudas), una reflexión que me pareció muy interesante. La hizo el invitado del episodio, Rafa López, psiquiatra y creador de otro de mis podcasts preferidos: Supracortical. El terapeuta invitaba a apuntar:

  • Al menos una cosa que no nos gustaba de nuestras vidas antes de la cuarentena.
  • Por lo menos una cosa que hayamos descubierto que nos gusta o disfrutábamos más de lo que pensábamos en estos días de confinamiento.

Darnos cuenta de una sola cosa ya es ganancia. Si cada persona se da cuenta de una cosa, sin duda, la humanidad va a ser mejor.

¨Estamos invitados a ver nuestras vidas desde una perspectiva única. Estamos encerrados… pero no.¨

Rafa López – en Se Regalan Dudas
Aprendizajes de la cuarentena

Me encantaría que todos pudieran dejarme en los comentarios una cosa que hayan aprendido o sobre la que hayan reflexionado en estos días. Si se animan, las compartiré en un próximo artículo.

¡Gracias por leer!

*Si quieres saber de qué va este blog, pincha aquí.*

*Muchas personas han escrito a Rosana pidiéndole consejos sobre cómo poner límites saludables en estos días. En el enlace está toda la información disponible.*

¿Sabes poner límites de manera saludable?

“Atreverse a establecer límites se trata de tener el valor de amarnos a nosotros mismos, incluso cuando corremos el riesgo de decepcionar a otros”. Brene de Brown

Sabes poner límites
Fuente: Rosana Rodríguez

Muchos de vosotros pensaréis que sabéis poner límites, yo también. Sin embargo, en ocasiones invadimos el espacio de otra persona o nos sentimis invadidos. Si esto es así en nuestro día a día, imaginaros con la situación que estamos viviendo.

En este tiempo no han parado de llegarme consultas del tipo: ¿no soporto que x persona no me permita hacer X?, ¿no aguanto no poder X? Podría seguir planteando alguna pregunta más, pero creo que las puedes añadir a nivel mental y/o consultarnos sobre las mismas.

Toca reinventarse…

Como en cualquier cambio, tenemos que reinventarnos y adaptarnos al espacio, normas, personas que conviven en casa, etc. Sobre todo, para no dañar a otro ni dañarte a ti. Como cualquier mal hábito puede cambiarse y mejorar para convertirte en una mejor versión de ti mismo. Ten en cuenta, que esto es un aprendizaje de por vida, ya que, los límites que ponía hace 10 años no son los mismos que necesito ahora.

Te invito a que te preguntes esto: ¿cuántas veces has dicho que sí cuando querías decir que no o viceversa? O la mítica frase: “Me da igual”. Te invito a que reflexiones sobre situaciones, eventos o condiciones que te han hecho responder con la mítica frase que sirve para todo, pero nos hace sentir mal a la misma vez. Es cierto, que hay situaciones en las que nos da igual, sin embargo, todos nosotros tenemos claras preferencias desde que nacemos. Si es así, ¿qué hace que esto cambie? la educación, cultura, estilos de crianza, sociedad, etc., todos estos factores hacen que digamos y hagamos cosas relegados o condicionados por lo que otro espera de mí.

Seguridad ante la puesta de límites

La puesta de límites de manera saludable hace que nos empoderemos, ganemos seguridad, autoestima y sepamos muy bien quienes somos y quienes no. Cierto, es que en ocasiones no tenemos clara la preferencia y no pasa nada, pero cuando hay invasión de nuestro ser interno y nos sentimos dañados, aquí si debemos ser cuidados y mirar que está ocurriendo.

Te invito a que te focalices en la última discusión o intercambio de opinión con tú pareja, amigo, hijo, … Sí es reciente mucho mejor. Yo para simplificar voy a ponerte un ejemplo de convivencia logístico, desde lo físico se entiende mucho mejor lo emocional. Este ejemplo es un caso inventado y nombre inventado: Julia vive con tus hijos y pareja, para ella, es súper importante la hora de la comida además debe ser a las 14.00 en punto, cual reloj suizo y todos deben estar en la mesa, sino es así, se molesta, cambia la cara, en ocasiones chantajea… ¿Creéis que Julia está respetando las necesidades del resto de miembros del hogar?

Julia, eres tú soy yo y somos todos nosotros, en muchas ocasiones damos por sentado que para los demás está bien la decisión que he tomado, sin consultarlo o dando por supuesto que para la otra persona está bien y en muchas ocasiones con esta actitud hacemos daño. No sería más sencillo en este caso, encontrar un equilibrio en la unidad familiar, opciones muchas: que Julia coma en silencio si para ella es importante y buscar otros espacios para compartir en familia, hacer una comida a la semana de ese tipo y el resto como los demás necesiten…etc.

*Si, para ti es importante el estado de bienestar y quieres algunos consejos, entra aquí.*

Imaginar si en cuestiones físicas invadimos, ¿qué no haremos con lo emocional qué para muchos es un terreno tremendamente desconocido? Muchos de nosotros no conocemos quienes somos e intentamos hacerlo a través de los demás y eso nunca funciona, desde ese lugar hago o me harán daño inevitablemente.

¿Invasión?

¿Cómo saber si están invadiendo mis límites? A continuación, te muestro algunas cosas que pueden ayudarte, existen muchas otras:

  • Sensación de malestar.
  • Emociones encontradas.
  • Pensamientos que bloquean.
  • Malestar.
  • Pérdida de identidad.
  • Duda constante.
  • En búsqueda de “culpables”, voy fuera y no me responsabilizo de lo que me corresponde.

Cuando nos hieren, nuestra estrategia es protegernos, es un mecanismo de defensa muy saludable, sin embargo, es importante, antes de hacerlo, pararte contigo, ser honesto, soltar el enfado, la tristeza…Y luego ir a: ¿qué paso?

¿Es posible?

La pregunta es ¿Cómo puedo calmarme? Inhala y exhala de manera diafragmática hasta calmar lo que estas sintiendo e intenta observar lo sucedido como en tercera persona. Cuando consigas la calma que necesitas y has observado la situación, obsérvate a ti y reflexiona sobre si te apetece o no compartirlo, al menos exprésatelo a ti y sé responsable contigo.

Fuente: EncontrARTE blog

Con todo esto, es importante saber que los límites son inmensos y cada persona tiene unos distintos, a eso multiplica por cada miembro del hogar. Algunos de estos límites los podríamos clasificar en:

  • Logísticas. Respeto de los espacios individuales, pareja, familia, importante reparto de tareas acorde a la edad, responsabilidad y tiempo de cada componente del hogar.
  • Personales. Cada persona que compone el hogar tiene unas motivaciones, aspiraciones y/o necesidades distintas, todas deben ser respetadas de forma individual y con cada vínculo del sistema del hogar.
  • Emocionales. Hay personas que necesitan expresar mucho las emociones y otras no, es importante respetar la libre expresión de la emoción desde la asertividad y empatía. Lo mismo que si una persona del hogar está triste y decide no compartirlo.
  • Físicas. Por ejemplo: si un miembro de la familia necesita hacer deporte, es necesario respetar ese espacio, quizás para otra persona del hogar es más importante por ejemplo este espacio ocuparlo en redes sociales y también está bien.

Y ahora que…

¿Conoces quién eres, qué te molesta y qué no? ¿qué te afecta de los demás y qué no?, si tú respuesta es afirmativa estás en buen camino si tu respuesta es dudosa, tienes que trabajar en el establecimiento de límites de manera saludable.

En este tiempo, puedes decidir qué hacer y qué no, bastante complicado es el aislamiento, solamente son algunas recomendaciones que esperamos te ayuden a estar un poco mejor en casa.

*Es normal en estos casos sentir que no nos respetan. Si crees que necesitas ayuda profesional para gestionarlo o crees que la cuarentena puede ser un buen momento para hacer terapia, contacta Rosana Rodríguez. Estoy pasando consultas online, así que, si me necesitas o dudas sobre lo mismo, puedes ponerte en contacto conmigo*

Estado de confinamiento y estado de bienestar

¿Es posible sentirse bien mientras dure el estado de confinamiento? Aquí compartimos algunos consejos de bienestar para estos días.

Para muchos, pasar la cuarentena en casa ha sido duro. Normal. Hemos experimentado cambios radicales en nuestras vidas. Sobre todo si pensamos en el ritmo de vida tan acelerado que estábamos acostumbrados a llevar. (Una de las razones por las que creamos este blog, por cierto)

El avance de la pandemia del covid19 en Españay el mundo– nos ha obligado a parar repentinamente. Y, esto, cuesta asumirlo.

*Si, entre esos cambios, te ha tocado comenzar a trabajar desde casa y quieres algunos consejos, entra aquí.*

Estamos ante un período de gran transformación (mucho mayor de lo que ahora mismo podemos prever) y esto no siempre es fácil de gestionar. Importante es saber:

  • Que no estamos solos en el proceso. La mayor parte de la población mundial está pasando por lo mismo.
  • Se trata de una situación sin precedentes, por lo que no hay protocolos o una única manera correcta de gestionarlo.
  • Si hay un momento para trabajar en cómo gestionamos lo que nos está pasando, es éste.
  • Toda crisis nos ofrece también una oportunidad.
Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: EncontrARTE blog
  • Esta crisis en concreto nos recuerda que la oportunidad principal es la de sobrevivir y estar bien. Mantener nuestra salud física y mental es lo único realmente importante. Todo lo demás –todo lo falso– pasa a un segundo plano.
  • Una de las cualidades más importantes que necesitamos trabajar en este momento es la flexibilidad y nuestra capacidad de adaptación al cambio. (En este punto profundizaré en otro artículo)
  • Cada uno debe marcar su propio ritmo y gestionarse de la forma más auténtica posible. Esto es, en consonancia con lo que cada uno sienta o piense.

Entonces

En el estado de confinamiento el mundo nos ha pedido parar y esto también nos da una oportunidad de oro: Tiempo para conectar con nosotros mismos y gestionar nuestras emociones. Normalmente somos un cúmulo de cosas que nos pasan y acabamos yendo con la corriente.

Esta pausa nos invita a revisar lo que veníamos haciendo y a diseñar nuevas rutinas mucho más alineadas con nuestro estado de bienestar personal y lo que necesitamos para estar –y sentirnos– bien.

*Si quieres profundizar en cómo conectar contigo mismo, lee este artículo.*

Cada uno puede decidir lo que quiera hacer mientras dure la cuarentena y todo estará bien. Toma este contenido como una recopilación de ideas –solo por si crees que alguna pueda venirte bien en este momento– para sobrellevar mejor este estado de confinamiento.

*Es normal en estos casos sentir ansiedad o perder el ánimo. Lo que está pasando afuera no es agradable y a muchos ha tocado de cerca. Si crees que necesitas ayuda profesional para gestionarlo o crees que la cuarentena puede ser un buen momento para hacer terapia, te recomiendo contactar a mi compañera Rosana Rodríguez, psicóloga integral y coautora de este blog. Está pasando consultas online, así que si la necesitas, está.*

Algunas ideas de bienestar para el estado de confinamiento

Crea nuevas rutinas

Los expertos coinciden en la importancia de crear nuevas rutinas, aún para estar en casa. Es saludable porque: te ayuda a activarte y conservar tu salud mental pero, además, tiene un efecto positivo en ayudarte a seguir tus prácticas de cuidado. Es muy importante en estos días:

  • Mantener una buena alimentación.
  • Dejar un espacio para moverte un poco.
  • Descansar adecuadamente.
  • Seguir las recomendaciones de higiene.
  • Intentar cumplir con las obligaciones laborales y académicas, así sea de forma telemática.
  • Compartir también con otras personas. Si estás solo, puedes aprovechar el teléfono y los medios digitales para socializar.
  • Hidratarte bien.

No es saludable que se nos pase el día sin cuidar esos pilares de nuestro bienestar diario. Adicionalmente, descuidarnos y perder la noción del tiempo no va a ayudar a nuestro estado de ánimo.

*Idea: Dedica algo de tiempo también a analizar lo que ya no querías de tu rutina anterior y a diseñar tu nueva vida después del estado de confinamiento.*

Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: Unsplash

Cuídate mucho

Es un buen momento para aplicarte todos los cuidados pendientes. Además de la importancia de mantener tu salud, el autocuidado es la mayor expresión de amor propio.

No descuides tu salud mental. Saca de tu vida todo lo que ya no te aporte nada o te genere ansiedad. Abre las puertas a todo lo que te haga sentir bien y te genere bienestar.

*Por cierto, la Universidad de Navarra está desarrollando un proyecto de investigación para estudiar el rol que tiene el autocuidado en el estado de confinamiento y los posibles efectos psicológicos que genera en el estado de ánimo de las personas. Si quieres participar, pincha aquí.*

Para adelantar algo, los científicos parten de la hipótesis de que aquellas personas que ponen en práctica conductas de autocuidado experimentan una mayor sensación de control sobre la situación. Ahí lo dejo.

Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: Unsplash

Nada es para siempre

Es mi mantra personal y ahora es más importante que nunca recordarlo. Esta situación va para largo y va a cambiar radicalmente el mundo, , pero nada es para siempre. Todo pasará y tendremos una nueva realidad en la que también estaremos sanos y seguros. Después de la tormenta siempre viene la calma.

Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: Yacarlí Carreño Santamaría

Comparte

Somos seres sociales y aunque, mientras dure el estado de confinamiento, no podemos salir de casa, sí podemos usar el teléfono y la red para mantenernos conectados con nuestros seres queridos.

Los psicólogos coinciden en que es clave evitar encerrarse en sí mismos. En la vida todo siempre es mejor si se puede compartir. Habla con esas personas que te quieren y te aportan. Comparte lo que sientes y también ayuda a los demás. Chequea cómo están las personas de tu entorno –o no– que viven solas.

Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: Unsplash

Muévete

Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: Yacarlí Carreño Santamaría

No es necesario que después del estado de confinamiento hayas logrado metas demasiado ambiciosas pero, sí, moverte es bueno para tu salud física y mental. Realizar las tareas domésticas, hablar por teléfono o hacer las vídeoconferencias mientras caminas, son pequeños detalles que pueden marcar la diferencia.

Haz lo que sea pero intenta moverte un poco. Te ayudará a sentirte mucho mejor y fortalecerá tu sistema inmunológico.

Si no tienes la costumbre de entrenar en casa, y te interesa hacerlo, hay ahora cientos de clases online gratuitas vía directo de Instagram que puedes seguir.

*Mi amiga Vicky De Bango ofrece unas clases maravillosas de yoga online que te ayudarán también con tu salud mental.*

*En este artículo que escribí hace mucho tiempo también hay algunas rutinas para hacer ejercicio en casa que quizás puedan interesarte.*

Dosifica la información

Tenemos que trabajar en encontrar un buen equilibrio entre mantenernos conectados, estar informados; y la saturación de noticias y redes sociales.

Se puede hacer un uso más consciente del móvil y las redes sociales sin depender todo el día de los aparatos. Los momentos de desconexión del teléfono a veces también son oportunidades para conectar con el momento presente y contigo.

Por otro lado, en estos días es importante mantenernos informados respecto a:

  • Los síntomas del virus.
  • La información clave que comparten los expertos y fuentes confiables de información sobre la evolución de la pandemia.
  • Cómo actuar en caso de presentar los síntomas.

Todo lo demás, en este momento, no es estrictamente relevante y puede sobrecargarnos. Por eso:

  • Dosifica el tiempo que pasas viendo las noticias. Tu salud mental te lo agradecerá.
  • No reenvíes bulos, noticias no confirmadas o contenidos que puedan contribuir a generar ansiedad.
  • Elige bien tus fuentes de información.
  • Para de leer y buscar tantos contenidos sobre el tema. Descansa tu mente.
Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: Google.es

Fuera expectativas

No es sano no hacer nada durante el estado de confinamiento pero tampoco lo es ponerte un montón de expectativas. Como hemos dicho, se trata de una situación inédita y no hay fórmulas ideales para manejarla. Quizás éste no sea el mejor momento para hacer TODO lo que tenías pendiente, hacerte experto en algo o convertirte en deportista de élite.

Intenta vivir un día a la vez, sigue tu rutina saludable e intenta conectar mejor con tu estado de ánimo. Sigue tu instinto. Haz lo que puedas. Todo va a estar bien.

Para esto es clave también dejar de compararnos con lo que los demás comparten en las redes sociales. Usemos la red para mantenernos unidos y colaborar, no para ponernos listones continuamente.

Cuida la mente

No tenemos que volvernos expertos en nada que no sea cuidarnos pero, por si acaso, también hay alternativas para ayudarnos a mantener nuestra mente sana y activa:

Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: Yacarlí Carreño Santamaría
  • Leer algún libro.
  • Consumir contenidos interesantes. Entretenimiento, documentales, charlas online.
  • Talleres en línea de lo que sea que te guste.
  • Manualidades para desarrollar la creatividad.
  • Música.
  • Organizar recuerdos y álbumes de fotos.
  • Juegos de mesa.
  • Dibujar.
  • Desarrollar o practicar hobbies indoor.
  • Actividades que estimulen la mente y la memoria.
  • Terapia o herramientas de crecimiento personal online. También puede ser el momento de invertir en tu bienestar emocional.
  • Meditar para conectar contigo.

La vida es ahora

Es normal añorar la vida antes de la cuarentena. Puede ser bueno pensar en lo que haremos después del confinamiento. Pero, cuidado, la vida es ahora.

Como hemos visto muchos en esos mensajes que han recorrido las redes sociales: El exceso de pasado puede derivar en depresión; y, por otro lado, el exceso de futuro puede ser ansiedad. Tenemos que darnos la oportunidad de vivir en el presente y disfrutar –cada uno a su manera– lo que estamos viviendo ahora.

No estamos atrapados en casa. Estamos a salvo en casa. A pesar de todo lo malo, a quienes estamos sanos, la vida nos está regalando un tiempo que antes no teníamos. Vamos a aprovecharlo para lo que queramos: descansar, revisar pendientes, estudiar, leer, ejercitarnos, dormir, cocinar lento, comer bien, ver por la ventana, conocer a los vecinos, llamar a los familiares, disfrutar con nosotros mismos… Todo es válido mientras nos quedemos en casa. Vamos a aprovechar para convertirla en hogar y honrar sus rincones. Es un momento clave para valorar lo realmente importante.

Estado de confinamiento y estado de bienestar
Fuente: Yacarlí Carolina Carreño Santamaría

Por último: El ser humano tiene una gran capacidad de adaptación. Confía.

¿Quieres compartir tus ideas de bienestar para este estado de confinamiento? Hazlo en los comentarios. Nos encantaría leerte.

Recursos adicionales:

Este vídeo realizado por el equipo de Sanidad Castilla La Mancha resume muy bien las recomendaciones generales. Merece la pena compartirlo.

Este episodio del podcast de Erika De La Vega, En Defensa Propia, se ha convertido en uno de mis favoritos. En él, Catalina Goerke, terapeuta del silencio, comparte reflexiones muy interesantes sobre el estado de confinamiento y sobre la vida. Muy recomendado.

¿Podrías Conectar Contigo?

“Cada mañana nacemos de nuevo, lo que hacemos hoy es lo que más importa.”

– Buda
Conecta Contigo
Fuente: Rosana Rodríguez

Parece que la vida nos ha parado a tod@s a nivel mundial, en este tiempo ha estado resonando en mí, la viñeta de Mafalda que seguro que much@s de vosotr@s la tenéis en mente: “¡Paren el mundo que me quiero bajar!”

Desde hace tiempo, tod@s llevábamos un ritmo de vida intenso, me incluyo en el paquete de las personas que íbamos voladas, cómo un robot corriendo de un lado a otro.

Sin embargo, la situación mundial nos para a tod@s para conectar con nosotr@s mism@s. Desde mi experiencia y práctica clínica, he observado que estar en conexión contigo requiere un ejercicio de práctica diaria, yo llevo practicándolo años y, sin embargo, aún a día de hoy a veces cuesta.

¿Habéis entrado al metro sin llevar prisa?

… Observar que ocurre, sin ser consciente comienzas a caminar rápido y/o correr. ¿Llevabas prisa? En la mayoría de los casos no, ¿qué ocurre entonces?, nos dejamos llevar por la inercia, algo así ocurre cuando nos paramos a conectar con nosotr@s.

Por todo ello, pararnos a conectar con nosotr@s, hemos pensado que sería algo bueno para este tiempo, esto te ayudará en tú bienestar interno, algo tan y necesario para estar contigo, ese compañer@ de viaje que te acompaña hoy y siempre.

¿Podrías conectar contigo? ¿Te cuesta pararte?, bienvenido al club de las almas inquietas, de las mentes agitadas… Sin embargo, sé que hacerlo es el mejor regalo que puedes hacerte hoy y siempre.

Cierto es que en nuestras manos no está para el mundo o ponerle en movimiento, sin embargo, si podemos focalizarnos en conectar con nosotros en este tiempo.

Conecta Frankl
Fuente: Rosana Rodríguez

Por ello, en este artículo te compartimos algunos consejos que podrían ayudarte en esa conexión contigo.

*¿Primera vez en nuestro blog? Aquí te contamos quiénes somos.*

Todos los consejos que verás a continuación, son basados en la experiencia y en la práctica clínica, además de ir generando el modelo que me funciona actualmente, todo en la vida es cambiante así que quizás puedes incluir algún punto más, modificar alguno que sientas que no va contigo o lo que consideres necesario.

Cuando comencé mi modelo de conexión conmigo, también pasé momentos de desconexión con el mundo y las personas que me rodeaban, ¿por qué?. Necesité encontrar el rumbo y dirigir mi barco, en este viaje, descubrí cosas que me ayudaron infinito y que a día de hoy sigo usando a diario, además he ido incorporando algunas más, he practicado y sigo practicando mucho, probado conmigo y con las personas a las que acompaño y te garantizo que realmente funciona.

Consejos para conectar contigo:

1. Mide tu nivel de energía

Cada día cuando te levantes, mide tú nivel de energía, simplemente pregúntate ¿cuánta energía tienes hoy? Cuando conocemos nuestro nivel de energía podemos dosificarlo a lo largo del día sin exigirnos de más.

2. Gratitud

Cada día, cada cosa que nos ocurre, es un regalo, sé que dirás que lo negativo es una “mierda” y te doy la razón a veces lo es. Sin embargo, te garantizo, que cuando agradeces cada cosa que te pasa en tú día, la vida te cambia por completo. Si eres algo escéptic@ con esta técnica lo entiendo, sólo te pido que lo pruebes un día y valores al final del día cómo te sientes y no lo hagas al siguiente día y valores cómo te sientes. Si existe algún cambio en tí, la técnica habrá funcionado. Nos gustaría conocer tú experiencia.

3. Mímate

Encuentra algo pequeño con lo que puedas mimarte, cada uno tiene las suyas, lo importante es que saques un momento de pararte contigo. Puede ser hacer ejercicio, hacer una llamada alguien que quieres, hacerte un regalo, comer algo que te guste…

4. Mindfulness

Es una de las mejores herramientas para conectar con nosotr@s mism@s, tienes infinidad de herramientas de mindfulness a tú disposición, distintas apps, recursos en YouTube

Te cuento algunos App:

  • Intimind: es una app de mindfulness diseñada por psicólogos expertos en atención plena, posee distintos programas. Puedes encontrarla en: https://cutt.ly/Yt9B7IF
  • Mindfulness App: ayuda a conseguir un estado mental más relajado, posee distintas meditaciones en distintos idiomas. Puedes encontrarla en: https://cutt.ly/It9NoHB
  • Meditation Time – Geführte Meditationen und Timer: te puede ayudar a configurar tus tiempos de meditación. Puedes encontrarla en: https://cutt.ly/Rt9NskW

Existen infinidad de app, si tienes dudas y/o consultas al respecto no dudes en escribirnos.

En Youtube, tienes distintas meditaciones que pueden ayudarte, los recursos que te compartimos son para personas que se inician en:

Si eres una persona experimentada en la práctica, ya no necesitarás nada, si eres principiante te recomiendo que uses algún recurso. Si tienes dudas sobre los mismos nos puedes consultar sin problema.

*En este artículo con consejos para trabajar desde casa os hemos dejado un ejercicio de Mindfulness muy sencillo y que os puede venir bien para comenzar.*

5. Observa

La observación es una maravillosa práctica que nos ayuda a infinidad de cosas, entre ellas a ser conscientes. Te pongo un ejemplo, en muchas ocasiones me pongo a observar algo que me rodea y dejo que mi mente solo observe eso, como si fuera la primera vez que lo veo, me encanta quedarme ensimismada con las pequeñas cosas que me rodean, me parece un regalo. Intento hacerlo con objetos, miradas, personas, lugares conocidos y desconocidos. He descubierto que es una maravillosa manera de ser conscientes.

6. Escucha tu cuerpo             

Desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos nuestro cuerpo nos habla todo el rato, te invito a que lo escuches sin juicio y con respeto y que hagas lo que te pida con mucho amor. Tú sabiduría está en gran parte en esa escucha activa al cuerpo.

Modelo Conecta Contigo

Esperamos que todo lo que has leído aquí te ayude a entrar en el camino de conectar contigo, nos encantará conocer tus recursos para hacerlo.

¿Te gustaría que escribiéramos sobre algo concreto? Cuéntanos en los comentarios y lo intentamos en las siguientes entradas.

Toda la luz del mundo.

*Recuerda que en este blog estamos para ayudarte a encontrARTE*

Consejos para trabajar desde casa durante el aislamiento… y en cualquier momento

Desde la experiencia, te compartimos 18 consejos para trabajar desde casa durante el aislamiento… y en cualquier otro momento.

Inauguramos este blog dedicado al crecimiento personal y el análisis conjunto de situaciones de la vida cotidiana con uno de los temas que hace unas semanas, cuando comenzamos a planificar su lanzamiento, habíamos dejado para más adelante. Sin embargo, la crisis provocada por la pandemia global del covid19 nos ha hecho –como a todos– cambiar los planes. Así que hemos decidido empezar por aquí…

*Si quieres conocernos mejor, revisa quiénes somos.*

… Hemos decidido ajustar la programación para intentar aportaros información útil para el momento que estamos viviendo.

La organización y la gestión del tiempo nos parece –igualmente– un tema clave para el bienestar personal. Forma parte de ese macro espacio lleno de variables que condicionan nuestra vidas y que sí podemos intentar gestionar de la mejor manera posible para conseguir mayor armonía.

No está en nuestras manos controlar todo lo que sentimos o lo que nos pasa como, por ejemplo, la llegada del coronavirus, pero sí podemos trabajar en el cómo reaccionamos y lo gestionamos en nuestro día a día.

Consejos para trabajar desde casa
Ilustración de: DOMMCOBB

Por eso, compartimos algunas herramientas o consejos (como prefieras llamarlo) para trabajar desde casa que pueden valer para estos días de aislamiento en los que a muchos ha tocado iniciarse de golpe en el mundo del teletrabajo… y que también valdrán para el futuro… porque juntos saldremos de esto 💪🏽

¿En qué nos hemos basado?

En la experiencia pura y dura. Personalmente, tengo casi seis años trabajando desde casa y en este artículo recojo –con toda la humildad– algunas de las herramientas que he ido adquiriendo en este tiempo y que me han funcionado.

Por supuesto, no existe una fórmula genérica perfecta y hay algunas cosas que funcionarán mejor para unos que para otros. Mi principal consejo es que te tomes tu tiempo para ir probando y encontrar la fórmula personal que mejor se adapte a tu personalidad y estilo de vida.

No me voy a llevar todo el crédito. Algunos de estos consejos para trabajar desde casa los he leído también en otros artículos o en las redes sociales de otros emprendedores a los que sigo. Los he ido probando y me he quedado con los que mejor han funcionado para mí.

Consejos para trabajar desde casa
Una de las primeras fotos que hice cuando empecé a trabajar desde casa ☺️ (2014) / Fuente: Yacarlí Carreño Santamaría

Obviamente, no siempre ha sido fácil…

Afortunadamente, esta crisis del covid19 me ha agarrado con estas herramientas que he adquirido en los últimos años. Viéndolo en perspectiva, siento que casi me había estado preparando para este momento porque al comienzo no siempre fue fácil.

Trabajar desde casa es una utopía para muchos hasta que toca probarlo y, entonces, la realidad suele diferir bastante de las expectativas. No todo es libertad; se comprueba que lo de ¨ser dueño del tiempo¨ es solo un mito; y, desde luego, es fácil perder el norte y la motivación (un factor clave en el desempeño de cualquier trabajo y que puede marcar una clara y notoria diferencia).

Cuando comencé a trabajar desde casa, por supuesto, se me pasaban los días pegada al ordenador sin darme cuenta; la realidad era caótica; descuidé muchas veces mi alimentación y mis rutinas; no me ocupé de mi salud; perdí el foco constantemente; acabé desmotivada y triste mirándome al espejo preguntándome qué estaba haciendo con mi vida después de días sin salir; me costó mucho llegar a sentirme productiva.

Otra de esas primeras fotos ☺️ (2014)
Otra de esas primeras fotos ☺️ (2014)

¿Te identificas con esto? Sigue leyendo…

Después de varios años, logré llegar a una etapa en la que todo lo anterior quedó atrás (o al menos la mayor parte de los días). ¿Cómo? Una mezcla de: Ensayo y error; madurez; desengaños con clientes; etapas de vida diferentes… Muchas cosas pasaron hasta que –finalmente– encontré la manera de ser muy productiva trabajando desde casa; logré sentirme más en control de mi vida; encontré un equilibrio vida – trabajo con el que me siento mucho contenta… y aquí cuento cómo lo hice, a través de estos consejos para trabajar desde que casa que hoy –con mucho amor– comparto para quien pueda interesar:

18 consejos para trabajar desde casa:

1. Establece una rutina diaria

Comenzar en automático no es buena idea. Si ya lo has hecho así porque ha tocado, no pasa nada. Siempre puedes parar y re organizar. Es clave establecer una rutina saludable con un buen equilibrio vida trabajo desde el inicio. Esto es igual de importante si vives solo que acompañado, en pareja, o con hijos.

¿A qué horas te sientes más productivo, por lo general? Toma esto en consideración a la hora de armar tu rutina. Delimita los horarios en los que quieras, debas y puedas trabajar separados de las pausas necesarias; las comidas; tiempo de descanso, de ocio, para la creatividad o para el ejercicio.

Una foto de mi agenda en un día no muy copado (Ten en cuenta que la subí hace unos días, así que para el 03/04 ya habrá muchas cosas más para encajar en la lista 😂)
Una foto de mi agenda en un día no muy copado (Ten en cuenta que la subí hace unos días, así que para el 03/04 ya habrá muchas cosas más para encajar en la lista 😂)

*Puedes crear una rutina adaptada a ti sean cuales sean tus condiciones de trabajo, familiares, personales, etc.*

Sabiamente, un antiguo compañero de trabajo me recomendaba en repetidas ocasiones: a modo general, incluye en tu fórmula ocho horas para trabajar; otras ocho horas para dormir; y las ocho restantes las tendrás para ejercicio, comidas, cocinar, ocio, pareja, etc. Se llama Jesús Rodríguez y lo menciono aquí para que sepa que recuerdo su consejo y que muchas veces lo uso como referencia a la hora de planificar mi rutina.

Consejos para trabajar desde casa
Modelo que desarrollé para dar ¨seriedad¨ a este artículo gracias a mi ex compi Jesús Rodríguez

Ten en cuenta que –como todo en la vida– no necesitas establecer una rutina permanente (nada es permanente). Puedes comenzar con una e ir ajustando en la medida que vas probando. Cámbiala las veces que sean necesarias hasta encontrar el punto en el que te sientas más cómodo.

2. Crea y organiza tu espacio de trabajo

Durante años me paseé por la casa trabajando en la cama, el sofá, diferentes mesas… El resultado: mala postura y una espalda lesionada. Por eso, creo que es importante tener un espacio lo más adecuado posible para el trabajo. Tiene que ser un lugar:

  • En el que tengas buena comunicación (acceso a redes, teléfono, enchufes, etc.).
  • Un espacio en el que puedas concentrarte y tener privacidad cuando la necesites.
  • Fácil de mantener limpio y organizado.
  • Idealmente con una silla cómoda y una mesa a la altura adecuada para que puedas trabajar sin lesionarte.
  • Un plus adicional: con una vista agradable o ventilación.

Visualmente, tengo que agregar, me ha aportado mucho tener un espacio de trabajo definido y organizado en casa. Lo he personalizado, lo he vuelto agradable y me ayuda a conectar con la creatividad y mis horarios de trabajo; y, al cambiar de sitio, a desconectar mucho mejor. Ya no siento que trabajo todo el día por toda la casa. Trabajo en mi espacio delimitado y en él puedo ser mucho más productiva y estar más cómoda.

Mi espacio de trabajo actual.
Mi espacio de trabajo actual.

También es bueno para tener a mano todos los insumos y recursos necesarios para el trabajo. Tenerlo organizado, limpio y ventilado es maravilla pura para mí.

3. Intenta mantener horarios de trabajo regulares

Al trabajar desde casa es importante ponerse también los horarios regulares. De lo contrario, es muy fácil caer en el horror de pasar los días trabajando sin parar y dejar fuera todas las demás actividades de nuestra vida.

En la medida de lo posible hay que intentar comportarse como en el lugar de trabajo: hacer la misma cantidad de horas requeridas y también las pausas.

Lo ideal es comenzar temprano en la mañana y poder parar para comer, desconectar un rato y terminar a horas razonables. Esto lo puedes plasmar cuando armes tu rutina diaria. También es importante, cuando trabajamos desde casa, mantener unos horarios regulares de atención a compañeros, clientes, superiores, etc. Por eso, seguir los horarios del lugar del trabajo es buena idea.

4. Vístete y realiza tus rutinas de cuidado

Al levantarte por la mañana, vístete y sigue tus rutinas de cuidado personal. La idea de cambiarnos de ropa, más que arreglarnos (que también puede tener un efecto positivo sobre nuestro estado de ánimo, para qué negarlo), es importante para marcar el inicio de tu rutina diaria.

Yo, por ejemplo, trabajo normalmente con ropa de deporte para motivarme también en ese sentido, pero puedes encontrar un punto intermedio entre ir tan arreglado como lo haces para ir al trabajo y el pijama.

No fallo en mis rutinas de cuidado de la piel, una ducha para energizarme y mi pausa para el desayuno. Cada uno tendrá su rutina, lo importante es no descuidarse.

Consejos para trabajar desde casa
Fuente: Unsplash

5. Establece objetivos

Trabajar en casa a veces genera sensación de aislamiento: de los compañeros, de superiores, de la empresa, etc. Por eso, para mí ha sido clave establecerme objetivos profesionales concretos.

¿Qué quieres conseguir en este día, esta semana o este mes? Ponte metas y haz tu planificación con las diferentes tareas que debas incluir para lograrlas. Esto me ayuda a mantener el foco y la motivación. Nadie me quita la alegría de cuando lo consigo y, cuando no se puede, les doy un poco más de tiempo, pero no me rindo.

6. Planifica

Una vez pensados los objetivos, arma tu planificación de tareas. No dejes por fuera las comidas, el tiempo que necesitas para prepararlas; las actividades que quieres hacer; la gente con la que quieres compartir tiempo; etc.

La gestión general de tu tiempo debe abarcar todos los ámbitos de la vida, no solo lo referente al trabajo. Lo que pasa cuando solo planificamos nuestro tiempo en función de tareas laborales es que acabamos sin tiempo para todo lo demás y eso, a la larga, nos repercute negativamente en todos los sentidos.

En los tiempos que vivimos, si queremos un buen equilibrio vida trabajo, tenemos que currárnoslo.

7. Lleva una agenda

Consejos para trabajar desde casa
Mi maravillosa agenda Charuca

… o un cuaderno, una lista, o una appLo que sea que te ayude a planificarte y organizar tus tareas. Esta ha sido una de las principales claves para mí a la hora de trabajar desde casa. En mi caso, ha marcado una gran diferencia poder organizar mis días, mis semanas, meses, e incluso el año… en función de las tareas que tengo que realizar para alcanzar mis objetivos + las cosas que quiero o necesito hacer para mí.

Así, cada día tengo claras las cosas que tengo que hacer y su orden de prioridad para saber en qué orden tengo que hacerlas.

*El tiempo invertido en organizar tus listas de tareas -o agenda- es ganancia total ante el tiempo que desperdicias cuando te levantas cada día a pensar por dónde comenzar.*

Además, la agenda previene olvidos (punto especialmente importante para los despistados como yo) y te permite gestionar tu tiempo para organizar también reuniones, llamadas, videoconferencias y las actividades de tu vida personal.

Yo en mi agenda lo anoto todo, incluso las pausas que quiero tomar, los momentos para cocinar o que quiero dedicar a cosas que me gusta hacer. Esto también ayuda a definir los horarios.

Poner las tareas por horas -a lo largo de día- te da mucha más especificidad y te ayuda a controlar el tiempo que dedicas a cada tarea. Esto también es importante.

Como consejo adicional, varios expertos -que he leído- coinciden en que es mejor comenzar el día por las tareas más difíciles. Avanzar en ellas aumenta nuestra sensación de productividad y nos permite mantenernos más enfocados. También de esta manera, al caer la tarde, es posible que ya te hayas quitado lo más gordo de encima.

También te recomendaría –dentro de lo posible– intentar coordinar las llamadas, diligencias y reuniones para primera hora de la mañana o, bien, para el final de la tarde. Esto ayuda a evitar cortar el día tantas veces y muchas veces también a priorizar actividades, organizar el día (o el equipo) y gestionar mejor la comunicación con los compañeros.

Trabajar desde casa no significa estar disponibles siempre. Yo evito las interrupciones a lo largo del día. Hacer las llamadas al principio o al final de la jornada me ayuda a procesar esas llamadas y las tareas que de ellas se derivan estableciendo un orden de prioridades.

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Photo by Martin Sanchez on Unsplash

8. Cuidado con la procrastinación

Estando en casa es mucho más fácil caer en la procrastinación: el principal enemigo de la productividad. Y ser productivos, cuando trabajamos desde casa, no solo es importante en términos económicos o de eficiencia pura y dura… Es relevante, sobre todo porque, cuando procrastinamos, perdemos tiempo valioso que podríamos usar luego para nuestro disfrute personal. Las distracciones constantes aumentan el ruido exterior y nos sacan del foco de las metas que queremos lograr.

Para evitarlo, yo, por ejemplo, intento hacer un uso responsable del teléfono y de Internet. Después de ver por la mañana los emails, mensajes y cosas por responder, cuando me centro en una de las actividades de mi agenda, coloco el móvil bocabajo y muchas veces alejado de mi espacio de trabajo para evitar distracciones. Una vez finalizadas alguna de las tareas, siempre habrá tiempo para revisar y devolver las llamadas.

*Si tu trabajo no te permite estos momentos de desconexión, puedes optar por aplicaciones para controlar el tiempo de uso de las redes sociales, etc.*

Mucho mejor que procrastinar todo el rato es establecer pausas entre tareas. Incluso puedes programarlas e intentar hacerlas cada hora o como te guste más. Mucho mejor parar 5 minutos para disfrutar de algo conscientemente que interrumpir todo el rato tus tareas con cosas random.

Hacer cosas de la casa cuando teletrabajas es otra gran tentación. Para evitarla, inclúyelas también en tu agenda y organización de tu rutina diaria. Ponles espacios de tiempo delimitados que no interrumpan tus momentos de trabajo.

9. Incluye las pausas y las comidas en tu planificación

Lo resaltamos en un punto aparte porque es importante. Recuerda incluir tus pausas para descansar, distraerte, comer, hacer ejercicios o socializar.

A muchas personas les funciona, por ejemplo, seguir una planificación de ejercicios y alimentación para evitar interrumpir constantemente el trabajo para cocinar, etc. Esto también es positivo para evitar paseos innecesarios a la cocina o comer más de lo debido por capricho o ansiedad.

*En este post mi amiga y colega Claudia Galeán habla de eso y deja también sus propios consejos para teletrabajar. Están muy buenos. Los invito a verlos y a seguirla.

Consejos para trabajar desde casa
Publicación de: Claudia Galeán

Para algunos esa pausa puede ser salir a tomar un café al balcón; llamar a una persona especial; merendar; leer; dibujar… Sea cual sea tu caso, haz tus pausas de forma consciente y disfrútalas.

Evita comer o realizar otras actividades mientras trabajas, en automático. Haz tus pausas y tus comidas con atención plena en lo que estás haciendo.

La práctica del mindfulness ayuda, además, a disminuir la ansiedad. Si te sientes agobiado en algún momento, intenta hacer el ejercicio de los cinco sentidos. Para e identifica en tu espacio de trabajo:

Consejos para trabajar desde casa
Ejercicio de los 5 sentidos (Mindfulness) EncontrARTE blog
  • 5 cosas que puedas ver ahora…
  • 4 cosas que puedas sentir ahora…
  • 3 cosas que puedas escuchar ahora…
  • 2 cosas que puedas oler ahora…
  • 1 cosa que puedas saborear (o probar) ahora…

Esa pausa consciente te ayudará a conectar con el ahora y obtener oxígeno para seguir.

A mí me ayuda acercarme a la ventana y ponerme al sol 15 minutos; abrir las ventanas y sentir un poco el aire correr. Encuentra ¨eso¨ que te de la paz que necesitas para seguir.

10. Haz pausas reales

No basta con decirlo o pensarlo. Apúntalo en tu agenda si hace falta pero haz esas pausas reales y conscientes. Nada es más urgente o más importante que tu salud física y mental. (Si hay algo que estamos aprendiendo este momento histórico, es ESTO)

11. Muévete

Aunque tengamos un espacio de trabajo definido, para descansar la postura, también es importante cambiar a ratos. En la medida de lo posible, yo intento alternar alguna hora trabajando de pie desde la barra de la cocina, por ejemplo. Esto es bueno para mi espalda y para combatir el sedentarismo.

No es bueno pasar todo el día sentados frente al ordenador, entonces, muévete:

  • Si puedes variar de vez en cuando a una mesa alta, hazlo.
  • Intenta hacer algunas de las llamadas de pie, para variar.
  • Si hay actividades que puedas hacer de forma cómoda en otro espacio, cuidando tu postura, atrévete también.
  • Para cada hora unos minutos para estirar tu cuello y espalda.
  • Las pausas que he comentado arriba te darán la vida.
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Photo by Luca Bravo on Unsplash

12. Aprende a desconectar

Así como al principio mencionamos la importancia de marcar el inicio de la rutina, también es clave aprender a desconectar. Insisto: trabajar desde casa no significa estar disponibles 24/7. Por eso la relevancia de establecer horarios de trabajo.

Pasadas las horas de trabajo hay que intentar pasar página y dedicarnos de forma consciente a las otras actividades de nuestra vida. Mañana será otro día para seguir y atender lo que está pendiente.

13. Establece dinámicas de comunicación sanas

A veces, cuando trabajamos desde casa, queremos mostrarnos 100% disponibles y dispuestos. Con el tiempo aprendemos que podemos estar 100% dispuestos a trabajar pero no por eso debemos estar siempre disponibles. Después de las horas establecidas de trabajo, debemos aprender a reducir la comunicación con nuestros compañeros, superiores y clientes solo a lo realmente urgente.

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Photo by William Iven on Unsplash

Si, aún así, recibimos comunicaciones fuera de horario, deberemos crear unos canales y unos criterios de comunicación lo más específicos posibles para filtrar de forma eficiente lo que son las emergencias que deben ser atendidas en el momento de cosas que realmente pueden esperar a mañana. En mi experiencia, la mayoría de las cosas puede esperar.

Estar accesibles todo el día no nos hará el empleado del mes. Probablemente solo contribuirá a crear relaciones laborales insanas e interrupciones al resto de actividades de nuestra vida. Lo sé porque lo he vivido.

Así como debemos establecer dinámicas de comunicación sanas en nuestro entorno laboral también debemos hacerlo en casa. Cuando trabajamos desde casa, muchas veces nuestros familiares y amigos irrumpen en nuestros horarios de trabajo. También es importante ser transparentes y establecer unos criterios de comunicación claros con nuestro entorno más cercano.

14. Establece reglas de comunicación con las personas que te acompañan

No tengo hijos y, según me han comentado, eso me pone en desventaja a la hora de hablar de este tema. Lo sé. Mis compañeros, padres de niños pequeños, me resaltan la dificultad de seguir estos consejos en sus situaciones cotidianas. Lo entiendo. Por eso resalto que estos consejos los escribo desde la humildad de mi experiencia personal y que probablemente no serán aplicables en todos los casos.

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En este punto solo puedo hablar de la experiencia de varios de estos compañeros padres que, según me han comentado, han logrado una mejor situación estableciendo criterios de comunicación y trabajo claros con sus círculos de apoyo.

Por ejemplo, se dividen las rutinas de trabajo y del hogar con sus parejas, en el caso de quienes están acompañados. Una amiga, que se siente más productiva por las tardes, comienza su jornada por su rutina de ejercicios y atendiendo a su bebé mientras su pareja trabaja en las mañanas. Y, luego, intercambian los roles y los turnos. Hacen lo que pueden, cuando pueden, es el resumen.

Todos resaltan que en tiempos normales, sin medidas de confinamiento, apelan a la ayuda de familiares, colegios y guarderías para poder trabajar desde casa.

Cuando los niños son más grandes, otros compañeros han destacado la importancia de establecerles también rutinas compatibles. Hay que crear esos puntos de encuentro.

*Actualización: Mi colega Laura Tuero ha publicado un artículo sobre cómo sobrevivir al teletrabajo con niños y niñas en casa. Puedes leerlo en este enlace.*

Con el resto de la familia es clave gestionar la comunicación de las dinámicas de trabajo y rutinas de una forma transparente, establecer límites y puntos de unión para el disfrute común. Aunque así lo parezca, cuando trabajamos desde casa tampoco estamos 100% disponibles para diligencias, cuidados y tareas de la casa. Por eso es tan importante aprender poco a poco a delimitar y planificar los tiempos.

15. Pide ayuda / compra tiempo

Quienes teletrabajamos también tenemos que hacer uso de nuestros dos comodines: pedir ayuda y comprar tiempo. Esto es:

Por un lado, perder el miedo a pedir ayuda a amigos, colegas, pareja, familiares, vecinos y a quienes integran nuestro círculo cercano. No podemos con todo y por muy bien que nos organicemos nunca viene mal un poco de apoyo en situaciones concretas. Nos sorprenderíamos de ver la gente que está dispuesta a echarnos una mano.

Por el otro, Verónica Ruiz del Viso habla constantemente de un concepto que a mí me gusta mucho, que es el de comprar tiempo. En la medida de lo posible, una buena manera de invertir el dinero que ganamos es comprando ese tiempo que no tenemos para hacer algunas de las cosas que necesitamos o, simplemente, para intentar ser más productivos o poder hacer ejercicios. Esto es, por ejemplo: pagar unas horas de guardería para poder trabajar en casa; comprar comidas saludables preparadas si no tienes tiempo para cocinar; pagar a alguien que pueda recoger a los niños del colegio o al alguna empresa que nos haga la colada; contratar algo de ayuda para las cosas de casa o incluso para desarrollar algunas tareas de nuestro trabajo que sea posible delegar. No siempre se puede hacer pero, cuando se puede, es realmente una buena inversión.

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16. Tómate tu tiempo

No te rindas porque a la primera no te sientas cómodo o realizado trabajando desde casa. Tómate el tiempo necesario para descubrir el equilibrio ideal y tu fórmula personal para lograrlo.

Siempre se puede reconducir y reacomodar.

17. Tiempo para meditar / Tiempo para crear

No descuides en las pausas el tiempo que necesites para meditar o desarrollar actividades que estimulen la creatividad. Conectar contigo mismo es también desconectar de todos los ruidos que vienen del exterior para encontrARTE.

Incluso cuando estamos más agobiados y pensamos que es imposible pararuna pausa para meditar o permitirnos ser creativos y disfrutar puede hacer posible un avance más afectivo en el trabajo.

18. Combate la ansiedad

Con buenas herramientas de organización; objetivos claros; una rutina bien definida y equilibrada; pero, sobre todo, priorizando tu salud física y mental, así como la conexión contigo mismo, lograrás trabajar desde casa con éxito.

Photo by Max van den Oetelaar on Unsplash
Photo by Max van den Oetelaar on Unsplash

*Mientras más te cuides mejores serán tu motivación y tu rendimiento en los momentos de trabajo.*

La práctica de la atención plena te permite enfocarte, disfrutar de lo que haces y combatir la ansiedad… Las sensaciones de saturación, angustia y agobio son humanas y muy naturales en momentos como el que vivimos ahora. Pero, como hemos dicho al principio, somos lo que hacemos con las cosas que nos pasan. Así que paciencia que, mientras mejor nos organicemos, siempre tendremos tiempo para gestionar también mejor nuestras emociones.

Está bien no ser igual de productivos todos los días. No somos máquinas. Con estos consejos para trabajar desde casa solo he querido compartir algunas de las herramientas que –a mí– me han funcionado para lograr un mayor bienestar, pero todos mis días no son iguales… y no pasa nada. Siempre puedo reorganizar y volver a encontrar mi centro. Seguro que tú también.

De un día para el otro no podemos lograr la rutina perfecta y no existe tampoco una rutina que sea perfecta para todas las etapas de nuestra vida. La FLEXIBILIDAD también es una gran herramienta para adaptarnos a los cambios, soltar el control (no podemos controlarlo todo) y combatir la ansiedad.

Ánimo para todos.

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